Calzate las converse, ponte las gafas, mira al mundo y gritale que no te importa lo que te digan, tan sólo lo que tú haces.
Que no te van a cambiar por mucho que lo pidas, que eres como eres, y que eres único, especial e irremplazable por ello. Que no te van a controlar, ni a confundir, ni a destruir.